The J Files

El viaje

Escrito el Lunes, 17 de Abril de 2006 a las 17:51 por Jon.
Empezamos. Primero he de decir que el martes me entraron unos pequeños pájaros y me compré el comic (completo) de ‘V de Vendetta’ y la novela de ‘El Club de la Lucha’.
Y llegó el miércoles.

El día se me hizo puto eterno, hasta que dieron las ocho de la tarde, que vinieron a buscarme mis colegas en el pedazo de Peugeot 407 que habíamos alquilado (en principio era un Mondeo). Un 407 nuevo, con una semana de vida y sólo 15 kilómetros. Lo malo era que por la tarde nos dimos cuenta que el sitio donde íbamos a dormir era para 16 personas, aunque luego vimos que había más de 20. Es igual, era gente normal.
Los más raros éramos nosotros.

Tuvimos un viaje muy psicodélico y nos plantamos en París a las 11 de la mañana.
Sin duchar, oliendo a coche y sin saber muy bien qué hacer, subimos a la Torre Eiffel, y al bajar nos perdimos ahí dentro y tuvimos que bajar millones de escalones andando.
Al salir de París nos perdimos otra vez, pero, por fin, a las 7 de la tarde (21 horas después de salir) llegamos a Amsterdam, donde nos recibió la lluvia y un atasco de más de una hora.
Y yo meándome.

El albergue donde dormíamos era una puta mierda, pero enfrente teníamos un Bulldog y, un poco a la derecha, varios escaparates prostitucioniles. Estábamos en Amsterdam, sí, sí.
Nos duchamos y fuimos a conocer la calle de noche.

Estuvimos en varios Coffee Shops y los negros que había por allí (que luego nos enteramos de que se llamaban ‘Charlie Boys’) nos ofrecían de todo: speed, coca, extasis… hasta Viagra. Me gustaba cuando se acercaban al oído y me decían ‘coca, bussiness?’. Y nada, nos fuimos a dormir.

El viernes nos fuimos a la fábrica de Heineken, pero antes pasamos por una tienda donde vendían setas y, claro, como es legal, compramos.
En la fábrica de Heineken muy bien. Mi colega I salió un poco borracho de allí. Nos pasamos todo el rato en la fábrica con unas pavas de Castellón que nos hicieron fotos y nosotros a ellas, pero cada uno con sus cámaras, así que no tenemos fotos de ellas ni ellas de nosotros.

Fuimos a comer un poco, creo que a un McDonalds, porque como la primera noche nos timaron cuando fuimos a comer, decidimos pasar todos los días comiendo Big Macs, Whoppers y mierda del Kentucky Fried Chicken.
Después de comer fuimos al parking a dejar unas cosas en el coche y aprovechamos para comer las setas, que sabían a rayos. Como no notábamos nada y pensábamos que eran una puta mierda, nos fuimos a otro Coffee Shop.
Y cuando salimos… cuando salimos Amsterdam había cambiado.
El suelo estaba hecho con colchones, de repente aparecía el puerto de Barcelona al final de la calle y desaparecía, un bar se convirtió en un pueblo de Vizcaya… Buf, muy sideral toda la tarde del viernes. Luego nos pegó un poco el chungo por el viaje y, cuando ya nos recuperamos, nos preguntamos cómo coño podía ser legal eso. Eso sí, no parábamos de reírnos cuando nos contábamos lo que habíamos visto cada uno. Creo que tuvimos todas las alucinaciones del mundo. Y eso que se supone que las setas esas eran flojas y no provocaban jalucinexions.
De todas maneras, creo que este viaje dentro del viaje merece un post aparte que ya veré si es adecuado publicar, que no quiero que penseis que soy un drogadicto.

Ya más tranquilos, el sábado fuimos a callejear. Encontramos sitios conocidos y vimos a muchísimos turistas, mucha gente española, mucho francés y muchas holandesas rubias que eran como la Heineken, pero en mujer. Madre mía.

Ese día hubo mucho humo en los bares y teníamos mucha hambre, pero aunque allí es legal, aquí no lo es, así que no diré lo que hacíamos, aunque todos os lo imaginais. Luego estuve un poco en el Messenger del único PC del albergue y me dijeron que volviese YA a Barakaldo y me hizo muchísima ilusión y me acordé de que tenía que traer algún recuerdo a alguien.

El domingo fuimos de tiendas. Intentamos ir al Amsterdam ArenA, pero no encontrábamos qué línea de metro nos llevaba, así que pasamos.
Vimos a prostitutas en escaparates a las 10 de la mañana y flipamos un poco. Luego vimos a un tío en pantalón corto corriendo detrás de un perro y ladrándole. Dijimos que iba de setas seguro, porque era como si el pavo creyese que era un perro o algo así.

Nos compramos miles de camisetas, chaquetas, vasos, ceniceros y recuerdos varios de Amsterdam, un dependiente me preguntó si tenía novia (para variar) y volvimos al albergue, con varias paradas en algún que otro Coffee Shop antes. En uno de ellos la camarera nos decía ‘Hello guys’ (que se dice ‘jelou gais’) y mi colega I se enfadaba.

A las 9 de la noche intentamos salir de Amsterdam, pero estuvimos tres horas perdidos hasta que empezó a funcionar el GPS.

Y a la 1 del mediodía llegamos a casa. Todo lo que pone aquí arriba es lo que recuerdo más o menos. Menos mal que tengo fotos, porque sino recordaría menos aun, creo.

Creo que este viaje me ha cambiado un poco La Vida, joder.
Amsterdam, sin ser una ciudad espectacularmente bonita, es la hostia.
I, P, T y yo, Los 4 de Amsterdam, ya hemos quedado para volver en Semana Santa de 2008. En 2007 toca Londres, creo.

Y hoy la canción va con segundas.

Vicentico - Algo contigo

Un comentario para “El viaje”

Caleb escribió el Abril 17, 2006

“De todas maneras, creo que este viaje dentro del viaje merece un post aparte que ya veré si es adecuado publicar, que no quiero que penseis que soy un drogadicto.”

No eres un drogadicto, eres un psiconauta.

Envidia del puto viaje, hez.

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