Esto es una historia real. Lo juro, me ha pasado hoy y ha eclipsado al día en Donosti. Así que no contaré nada de esta mañana ni de esta tarde. Sólo de esta noche:
5 Y por fin llego a casa, pero me siento bastante extraño y con las neuronas con la batería descargada después de todo lo que ha pasado.Si no ha sido el día más extraño de mi vida, poco le ha faltado.
4 Llego y veo un sitio libre, pero busco un sitio más cercano al portal. No hay ninguno y doy la vuelta al edificio de al lado para volver al sitio libre. Justo se me cruza un coche y ya me imagino lo peor. Me quedo sin sitio. Desquiciado y sin sitio. E imaginando que hay un fantasma en mi coche que roba tickets del peaje.
Por suerte, el coche pasa de largo y voy al sitio libre. En el primer intento aparco encima de la acera. En el segundo choco un poco con el coche de delante. Apago el coche. Respiro hondo. Lo enciendo. Coche aparcado. Me bajo y me voy al portal.
3 Ya estoy en Barakaldo. Por fin.
Voy a la velocidad de la luz a una gasolinera, me bajo e intento echar gasolina. Me peleo con la puta manguera y deseo, por unos segundos, que lo que tengo en la mano sea una pistola para empezar a meterle tiros al cable. Me avisa el tío de la cabina por megafonía: Primero tienes que pagar. Joder, ¿qué coño es esto? ¿un McDonalds? Voy, le doy la tarjeta, le pido veinte-euros-de-sin-plomo-98. Ni me mira. Muérete, hijodeputa.
Echo gasolina y salgo pitando. A casa, por favor, rápido. RÁPIDO.
2 Me meto en el carril del peaje que se paga con tarjetas. No encuentro el ticket. Me paro y lo busco mejor. Siempre lo dejo en mi puerta y no está. Busco. No está. Marcha atrás y aparco. Me bajo del coche para mirar si está debajo del asiento, pero no está.
Bueno, no pasa nada, voy a una ventanilla y le digo al pavo que me cobre, que he perdido el ticket, ¿no? No.
Me dice el señor, muy educado, eso sí, que si no tengo ticket, tengo que pagar el peaje de Zaragoza a Bilbao, que me vuelva para atrás y busque el ticket. Y vuelvo a buscarlo. Mierda.
Llevo como veinte minutos buscándolo. Definitivamente, no está. Miro por todo el habitáculo y no está. No sé donde está el ticket. No he abierto la ventanilla para absolutamente nada. En este coche hay fantasmas y me han robado el ticket del peaje.
Decido ir a la ventanilla y pagar el peaje de Zaragoza a Bilbao, aunque vengo desde Vitoria. Me la suda (guiño-codazo). Miro la cartera y se encienden todas las luces de alarma del universo. Sólo tengo 15 euros. Dudo muchísimo que me llegue para pagar ese peaje. Y en ventanilla no puedo pagar con tarjeta. Mierda, mierda, mierda. Necesito llamar a IkA, pero creo que está dormida. Necesito pagar como sea el peaje. Necesito salir de esta autopista.
De repente me llama el señor de la taquilla. Voy.
- He llamado al peaje de Vitoria y me han dicho que no has cogido ticket.
Alucino un poco. Primero, por que me parece increíble que sepan si he cogido ticket o no. Segundo, porque recuerdo perfectamente haber cogido el puto ticket de los cojones. Tercero, porque todo es surrealista y ya no sé si todo esto está pasando de verdad o no.
He perdido un ticket dentro de un coche y ahora me dicen que ese ticket no existe. Lunar Park al lado de esto es lo más normal del mundo.
- Ehm… sí que he cogido ticket, ¿eh? Si no no se abriría la barrera…
- Mejor dime que no lo has cogido, porque sino tengo que cobrarte el peaje desde Zaragoza.
- He-cogido-el-ticket - Ya me da igual. No quiero mentirle.
- Venga, dime la matrícula y dame cuatro euros.
- XXXXXXXX, toma. Y gracias…
No entiendo lo que ha pasado. Creo que los veinte kilómetros que me quedan hasta casa van a ser muy extraños.
1 Dejo a IkA al lado de su portal y me vuelvo. Primero pongo Combichrist en el iPod y luego NIN, porque necesito música un poco como muy animada y con ruído para no quedarme dormido o empanado. Al de cinco minutos recuerdo que el Barça está jugando, busco una emisora y, premio, están cantando un gol de Ronaldinho.
Genial.
Entro en la autopista a Bilbao y envío un SMS a Ik para que sepa que no me he perdido en Vitoria.
No me puedo creer que no me haya pasado nada malo en este sitio hoy. De momento.
Llego al primer peaje y cojo el ticket. Apenas hay coches en la autopista y puedo ir a la velocidad que me dé la gana, porque creo que tampoco hay ningún control de velocidad y, si lo hay, será un control móvil.
Veo un cartel: Peaje 1000 m.
Sí, dormidísima.
Se te ha acabado el vale por un aviso de un fallo x gmail. Así que: corrige lo de ‘pita’ manguera.