Escrito el Lunes, 30 de Octubre de 2006 a las 21:42 por Jon.
Por partes.
El viernes salí un poquito… y llegué a casa el domingo. Más o menos.
Después de las birras de rigor, decidimos irnos a La Rioja, cosa que hicimos, sin apenas dormir, el sábado por la mañana. Y como todavía teníamos un poquito de alcohol en las venas, al de dos birras riojanas ya estábamos como putas cubas.
Nos lo pasamos bien hasta que se torció un poquito la tarde y un muchito la noche.
No, esta vez no fui el principal damnificado. Sólo me tocó la pedrea.
La noche fue un poco trágica y desesperante y, lo que es peor, yo no pude ni hablar de otra cosa que me contaron el viernes y que es verdad, aunque luego me lo negaran, pero eso es otra historia.
Al final, anoche se arregló el problema principal que ocurrió el sábado y me alegré. Y si me alegré es porque yo sí soy un buen amigo. Y mi amistad es incondicional, y si resulta que mi amigo se convierte en el mayor hijodeputa que ha pisado el planeta, seguirá siendo mi amigo. Y más si se siente mal y triste y hecho una puta mierda porque alguien le ha traicionado y le ha intentado joder la vida.
Esto nos lleva a la segunda parte, que, aunque la cuente después, pasó antes. Y es que me gusta mucho ‘Pulp Fiction’.
Y, a su vez, nos lleva a la otra historia mencionada un par de párrafos más arriba.
Y es que resulta que todo lo mal que lo pasé hace más o menos un mes no fue todo por mi culpa y, aunque el que la cagó fui yo, resulta que fueron terceras personas las encargadas de hacer más grande, mucho más grande, la bola de nieve.
Todo empezó en agosto, cuando, no sé si por rencor, enamoramiento, odio o porque cuando echó el último polvo el Madrid ganaba títulos, una persona empezó a rabiar cuando vio que, por fin, parecía que yo me iba a centrar en alguien y todo iba a salir bien.
Y ahí me advirtieron.
Y no me lo creí.
Hace un mes cometí un gran error que, sin ningún tipo de duda, cualquier persona que se considere amiga de otra podría perdonar sin problemas. A no ser… que desde otro frente… te metan mierda en la cabeza. O te cuenten mentiras. O te malmetan. O, directamente, se rían de tu error y se lo cuenten a todo el mundo y se descojonen con satisfacción e incluso se jacten de tener toda la culpa de que la persona en la que te ibas a centrar ya no se deje centrar.
Y un mes después, cuando parecía que no había nada que hacer, yo seguía convencido y avisé que iba a volver a intentarlo… esa maldita hija de la gran puta vuelve a hablar y contar mentiras que, obviamente, sólo me perjudican. Y mucho.
Sé que es difícil de entender, pero, mirad, resumiendo:
Estás a punto de tener algo serio con alguien, una amiga de ese alguien, con quien te habías liado y que está enamorada de ti, te odia porque no le quieres (nadie le obligó a quererme, joder). Para vengarse, te putea hablando (mal) de ti con la que iba a ser la principal protagonista de ese algo serio.
Y se sale con la suya, pero, cuando ve que no te rindes, como resulta que no está satisfecha de haberte hundido, habla más y peor. Y se inventa cosas. Y es entonces cuando te das cuenta de que es imposible.
Es tan imposible, que la que iba a ser actriz principal cree que la culpa de todo es mía y… de la única amiga que me dio la razón.
Eso sí que es un lavado de cerebro en condiciones.
¿Es o no es para vengarse? Obviamente. Y cuando me entere de todo lo que ha ido contando de mí — y me voy a enterar — la venganza va a ser terrible. Pero mucho, lo juro.
Por lo demás, tengo un millón o dos de ganas de que llegue el concierto de NIN y hoy me han sacado sangre para hacerme la analítica y ver si mi garganta es humana o algo así.
Aunque al principio tenía mis dudas, miré los cuatro tubos que llenaron con mi santísimo líquido y ninguno tenía color ni olor a cerveza.
Escrito el Viernes, 27 de Octubre de 2006 a las 18:49 por Jon.
A pesar de que hoy creo que es, oficialmente, el día de NIN en España, no se me ha olvidado una cosa que os quería contar.
Y es que llevo toda la semana viendo a gente por la calle con ese HORRIBLE merchandising oficial del Hobbit azul de la Fórmula 1. Sí, el asturiano de Oxford.
Me da absolutamente igual lo que pase en la F1. Me da igual que gane Schumacher, Raikkonen o quien sea, siempre y cuando, por dios, no gane el Hobbit.
En serio, no puedo con él.
Y mucho menos con toda esa recua de fans que llevan sus camisetas y gorras azules, esos anuncios andantes de Telefónica.
Lo único que me satisface y me deja un poco más tranquilo es pensar que toda esa pasta que se han dejado en intentar vestir como el Hobbit no les va a servir de nada al año que viene.
Escrito el Viernes, 27 de Octubre de 2006 a las 15:42 por Jon.
M - ¿¿¿¿ SE PUEDEN COMPRAR LAS ENTRADAS YAAA ????
J- Jaja, espera que te llamo y así de paso me dices qué tal estás.
[...]
J - ¡Hola!
M - ¡Hola!
[...]
M - ¡Trent en Bilbao!
J - ¡Es increíble! Sí, sí, la verdad es que me ha jodido un poco que tocaran también en Barcelona, pero, mira, así voy a los dos.
M - ¡Es un acontecimiento histórico que estén en Bilbao!
J - Sí, sí, es increíble. Y yo que pensaba que era histórico cuando vinieron Marilyn Manson…
M - ¡A Valencia no viene nadie!
J - Bueno, fue Manson antes de ser famoso.
M - Síiii, lo sé.
[...]
J - Es un acontecimiento histórico que estén en BIlbao, me ha hecho mucha gracia eso, jaja.
M - Jaja, es que TRENT REZNOR va a dormir en las proximidades de Barakaldo. ¿No te parece eso fueeeeeeerte y, sobre todo, con un valor histórico brutal?
J - Sí, sí. De hecho, creo que a partir del 17 de febrero Bilbao debería llamarse Trentville.
Ojo, ¿te has dado cuenta del tamaño que pueden tener esos brazos y esos gemelos 20 meses después de verlos por última vez?
Yo no sé si cabrá un brazo suyo en Bilbao, que la ciudad es muy pequeñita.
Friki-conversación sobre el concierto de NIN vía e-mail, teléfono y, de nuevo, e-mail entre Missi y un servidor.
Bueno, y ahora seguimos por el Messenger. Y lo que nos queda de frikear, madre mía.
Dios salve a Trent Reznor.
Escrito el Jueves, 26 de Octubre de 2006 a las 21:53 por Jon.
Hace días, navegando por Flickr, encontré esta foto de Gorka y me gustó muchísimo cómo había quedado.
Como él mismo dijo, lo había hecho con una aplicación para Flickr. Bien, no sé si él lo hizo así, pero he encontrado Hockneyizer.
Entras en la web, le das la URL (de Flickr) de la foto que quieres retocar, o subes la propia imagen, y al de unos segundos tienes esto: