Me gustaría que mi vida fuera como esas fabulosas series de Estados Unidos y que hiciera un parón de dos meses para descansar y volver con energías renovadas.
Y es que ayer y hoy han sido dos días infernales en el curro. Mucho, demasiado trabajo.
Por si eso fuera poco, ayer me reclamó un amigo para ir a su casa a ver que le pasaba a su ADSL. Resultó (si no hay novedad) que el router de Telefónica estaba roto y no se empapaba de nada cuando le conectabas un cable de red. Aunque, eso sí, le arreglé (casi sin querer) el DVD de sobremesa y ahora todas sus películas se ven quetecagas.
Hoy tocaba descansar, descargar Prison Break y Heroes, ver los episodios y dormir, pero no. Esta mañana me llamaron de La Caixa diciendo que por qué no había ido a por el carnet de socio del Barça del 2007. Pues porque no he podido, ni más ni menos. Tenía que trabajar y mis horarios no me permiten perder el tiempo yendo a la sucursal de La Caixa de mi barrio para ir a recoger un carnet que no les da la gana enviar a la sucursal que tengo al lado del curro.
Como mañana abren por la tarde, he tenido que ir hoy (iba a ir mañana) a casa de otro colega, a quitarle el Norton –que le estaba matando el ordenador– y unos virus a los que el Norton les puso el felpudo con el Bienvenido en la puerta y les dejó entrar.
Después de más de una hora en su casa y ver que era misión imposible (¿cuántas mierdas instala el Norton? ¿MIL?) decidimos que su PC vendría a mi casa a ser tratado de urgencia. Vamos: formatear, hacerle un Windows Update y ponerle, claro, el Panda. Objetividad ante todo.
Resumiendo, que llevo dos días de mucho trabajar durante ocho horas y, de propina, soporte técnico personalizado e in situ durante una horita más.
Por si eso todavía fuera poco, he ido a un bar a ver el deplorable partido del Barça en Sevilla contra el Betis. Malo, muy malo, aunque tampoco tanto como algunos intentan hacer creer.
¿Qué voy a decir del Barça que no haya dicho ya? Es inexplicable, pero todos y cada uno de los partidos que está jugando son de vergüenza. Y a pesar de este fútbol-basura que están haciendo o del pésimo estado de forma Ronaldinho, Deco y Márquez (por citar a algunos), vamos líderes. Madre mía, menuda Liga de mierda.
Por Dios, necesito un parón. Y ya que estamos, que cuando vuelva JJ Abrams haga el guion de mi próximo mes y, qué coño, me líe con Evangeline Lilly, que, majos, se rumorea que ya no está con el Hobbit Yonkarra.