Una camiseta del Athletic
Y ayer bajé a ver el partido de la Real y el Athletic. Bueno, la segunda parte y, más que nada, porque, al acabar, empezaba el del Barça, que era el que realmente me interesaba.
La cosa es que la jornada futbolística se alargó hasta las 3 de la mañana (se nos fue un poco de las manos) y, a pesar de que deseaba que la Real ganara a esta gente de aquí, llegué a casa con la camiseta blanca del Athletic, lo cual es contradictorio, pero, a estas alturas, no hay casi nada que me sorprenda.
Ojo, la camiseta, obviamente, no la compré, me tocó… por beber Heineken.





Últimos comentarios